Este plato en muchos sitios lo llaman potaje de vigilia, y lo preparan en Semana Santa. Pero yo creo que es un plato de cuchara tan delicioso que no debemos limitarnos a cocinarlo solo en esta época. Yo, desde luego, lo preparo en más ocasiones, tengo la suerte de vivir en una zona de España en la que no hace mucho calor y estos platos se comen prácticamente durante todo el año. Es sencillo y sabroso, además al no tener grasas animales es más digestivo.
La primera vez que lo probé fué en casa de unos amigos en Asturias, me enseñó a prepararlo mi amiga Cani, la receta es suya, y entonces supe que en Oviedo, cada 19 de octubre, se celebra el Desarme, que es una fieta gastronómica en la que se ofrece en las casas y los restaurantes un menú formado por garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche, osea un menú light. Se puede congelar perfectamente.













