Vieiras con gambas gratinadas





Me encantan las vieiras, y eso que hace años en un viaje hacia Galicia tomé unas que me sentaron fatal y me fastidiaron un par de días del viaje. Pero bueno, fue una circunstancia, la cosa es que las sigo tomado y me encantan.

Para hacer estas conchas utilizo las vieiras y gambas congeladas, son más baratas y creo que no merece la pena ponerlas frescas para estos menesteres. Es un plato fácil de hacer, que se puede preparar con antelación y también se pueden congelar. Además al llevar bechamel generalmente a los niños les encanta. Yo utilizo conchas de vieiras, tengo un montón que he comprado en Galicia, pero lo podemos preparar en algún recipiente que sirva para gratinar.

  • Ingredientes:
6 vieiras congeladas
12 gambas congelas
1 cebolla
1 puerro
Bechamel
1 cucharada de salsa de tomate
Brandy
Sal
1 diente de ajo
Perejil
Queso rallado
Mantequilla






  • Preparación:
Dejamos descongelar las vieiras en la nevera el día anterior.

Picamos la cebolla, el puerro y el ajo finamente. Ponemos en una sartén aceite y añadimos las verduras, dejamos pochar. Mientras vamos picando las vieiras y las gambas en trocitos pequeños. Cuando la verdura esté pochada añadimos el marisco y rehogamos. Añadimos un chorrito de Brandy y dejamos evaporar. Añadimos el perejil bien picadito y la salsa de tomate, rectificamos de sal y dejamos cocer todo junto un par de minutos, procurando que no quede caldoso, en ese caso ponemos a fuego fuerte para reducir. Reservamos.

Preparamos la bechamel, y cuando esté hecha añadimos el preparado que tenemos reservado, dejamos cocer un par de minutos. Apagamos y repartimos en las conchas de las vieiras. Las dejamos enfriar para que la bechamel se espese un poco. Cuando las vayamos a comer espolvoreamos por encima el queso rallado y ponemos una pizca de mantequilla a cada una, gratinamos.

Para congelarlas podemos hacer dos cosas, congelarlas una vez gratinadas y después cuando vayamos a comerlas las dejamos descongelar, o no, y las calentamos en el horno o el microondas; o bien no gratinarlas y hacerlo en el momento en el que las vayamos a comer.

Estas conchas se pueden rellenar con cualquier tipo de pasta que hiciéramos para croquetas.