11 agosto 2015

Bonito encebollado con pimientos






Estamos en plena temporada del bonito. Es un pescado que nos ofrece muchas posibilidades y que, a diferencia de otros, algunas de sus formas de preparación las podemos cocinar con antelación y darle un último toque en el momento de sacarlo a la mesa. Esta receta en concreto me gusta mucho, pues me encantan la cebolla y el pimiento pochados. Ya la había publicado en el blog, ver Aquí, pero en aquella ocasión le puse vino blanco y aquí no lo tiene por aquello de los niños, aunque el alcohol lo dejamos evaporar.

Es un pescado que nos puede parecer un poco seco, pero todo depende de la forma de cocinarlo. Para mi el secreto está en no dejarlo demasiado tiempo de cocción, hay que procurar que quede poco hecho por el centro. El bonito del norte es uno de los pescados más ricos y con el que más tipos de recetas podemos preparar. Hay que aprovechar que estamos en pleno verano, que es cuando mejor está.

29 julio 2015

Ensalada de judías verdes





Estamos en pleno verano. Así que este puede ser un primer plato en la comida, o único para una cena, muy apetecible. Bueno por aquí no hace mucho calor estos días, la verdad. Reconozco que, aunque a veces me quejo de este clima, el calor que he pasado en Madrid, donde he estado unos días en junuio, ha sido insoportable. Es dificil de aguantar.

Ahora, además tenemos judías verdes de la zona, lo que significa que el sabor es muchísimo mejor y la textura es diferente. No tienen nada que ver con las del resto del año, que al ser de invernadero, son mucho menos sabrosas.

22 julio 2015

Albóndigas de atún fresco con algas wakame





Uno de estos días en la pescadería donde compro el pescado, tenian preparadas unas albondigas con estos ingredientes. Me picó la curiosidad y decidí investigar y preparalas yo en casa. He utilizado la misma receta con la que preparo las albondigas de bonito, pero añadiéndole el alga y el restado me ha parecido estupendo, las repetiré en breve.

Navegando por internet me informé de lo siguiente:
El alga wakame es originaria de las aguas japonesas y sin duda se ha convertido en una de las más consumidas en Occidente, por su suave sabor y textura y por su fácil preparación. Es una de las más fáciles de incluir en la dieta, pues su preparación tan solo requiere el remojo del alga durante tres minutos. Esto facilita su incorporación a cualquier tipo de platos en el último momento. No hay que utilizar mucha agua para remojarla, ya que sus propiedades pasan al agua, y conviene añadir al plato el alga con el agua utilizada para remojarla.

Podemos consumirla sola, simplemente remojada, o tomarla en forma de caldo, hervida en agua durante unos minutos obtendremos una sopa muy revitalizante.

Se puede añadirla a todo tipo de ensaladas. De hecho, una de las mejores maneras de incorporarla todos los días a la dieta es en una ensalada en el centro de la mesa.

En platos de verduras, ya sean cocidas o en forma de puré: añadiéndolas una vez que hayamos colocado las verduras en el plato o incorporarla en el último momento de cocción de las verduras.

Las sopas adquieren un sabor y una textura excelente cuando se les incorpora unas hojas de alga wakame, ya que son extremadamente suaves y delicadas.

Cualquier tipo de plato de vegetales, legumbres o cereales aceptan perfectamente el sabor y la textura del alga wakame.

Otra idea es añadir el alga a la pasta de las albóndigas, croquetas o empanados.

19 junio 2015

Ensaladilla de gambas





La ensaladilla es un plato que me encanta. Además no necesito que haga calor para tomarla. Normalmente suelo preparar la típica, la ensaladilla rusa, pero algunas veces me apetece prepararla con otros ingredientes como en este caso. No he puesto cantidades pues dependerá de la cantidad de comensales.

Es un plato que tenía muchas ganas de hacer en casa. La ensaladilla de gambas es muy típica en Cádiz y Huelva. Allí es donde la probé por vez primera, y aunque no se si realmente esta es la receta original, he visto por la red distintas formas de prepararla, me pareció recordarla de la forma en la que la he preparado. Es muy sencilla de realizar.

Se parece a la tradicional en que lleva patata y mayonesa, pero no la puesto otros ingredientes que le pongo a la rusa, y la he añadido gambas. Queda muy buena, más suave de sabor y algo más ligera que la tradicional. Os animo a probarla si no lo habéis hecho. Os gustará.

11 junio 2015

Gazpacho de remolacha





La primera vez que he visto este gazpacho ha sido en el blog de Juan “Cocina por afición” y me sentí francamente interesada, no lo conocía ni lo había probado nunca. Decidí navegar por la red y ver que otras recetas existían. Entonces vi las recetas de “Mercado Calabajio” y “Directo al Paladar”, ambas de Martín Berasategui, y me decidí por estas ya que eran más parecidas al gazpacho tradicional.

Sé que el gazpacho tradicional lleva pan, aunque yo nunca se lo pongo, y creo que la remolacha consigue una mezcla perfecta, sin necesidad de añadirle pan, por ello en esta receta tampoco lo he añadido. También lleva pepino y ajo y en este caso tampoco lo lleva.

En las recetas que he consultado la cantidad de remolacha no es siempre la misma, aunque es muy parecida, pero tengo que decir que con la que he puesto, para mi gusto, ha quedado estupenda.

Esta receta se puede preparar cociendo nosotros la remolacha, como he hecho yo, o comprándola ya cocida. Personalmente prefiero la cocida por mí ya que de esta forma evito los conservantes que contienen las ya cocidas, y además está mucho más rica.

Si preparamos el gazpacho con la Thermomix no es necesario que lo pasemos por el chino.

09 junio 2015

Remolacha cocida y envasada






La remolacha es rica en hierro y en fibra, es ideal para comer cruda en ensaladas, hervida o asada. Un plato saludable que se hace sin complicaciones y se pueden combinar con otros ingredientes para acentuar su sabor dulce. La remolacha fresca se suele vender en manojos. Es preferible elegir aquellos que posean las raíces del mismo tamaño. Así, todas se cocinarán de un modo uniforme. Como todo lo que preparamos en casa, esta mucho mejor que la que compramos envasada.

No es recomendable congelar la remolacha cruda porque se reblandece, salvo que sean de pequeño tamaño. Se deben hervir y nunca más de dos horas. Después se sumergen en agua fría para facilitar su pelado. Una vez peladas se pueden cortar y congelarlas en un recipiente hermético.

Hay que tener cuidado al manipular las remolachas, ya que su fuerte pigmento mancha todo con lo que tiene contacto. En el caso de las manos, el color se quita frotando con sal de mesa. Lo mejor ponerse unos guantes de goma.

Esta receta la preparé para realizar otra que voy a poner en la próxima entrada del blog.