22.1.12

Patatas con almejas





   Este es un plato muy fácil de preparar y que es riquísimo si los ingredientes, patatas y almejas, son de buena calidad. Algunas veces es difícil encontrar sobre todo buenas patatas, al menos a mi no me gusta cualquiera, en general las de los grandes supermercados suelen dejar bastante que desear, así que procuro comprarlas en el mercado. También es importante no añadir un vino de mala calidad, entonces es mejor no ponerlo.

   Por esta tierra mía se comen bastante, desde luego yo las tomo desde que era pequeña, y aunque las almejas no es que sean especialmente baratas, tampoco tienen un precio excesivo. Es un plato de cuchara que os recomiendo. 







  • Ingredientes:

1 kg. de patatas
1/2 kg. de almejas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 chorro de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Perejil
Agua
Sal

  • Preparación:


   Lo primero ponemos las almejas en agua con bastante sal, que las cubra totalmente, para que se abran y suelten la arena que tengan.  Las dejaremos un par de horas.

   Cuando nos dispongamos a preparar el plato, pelar y picar la cebolla y los ajos, reservar. Poner en una cacerola el aceite y cuando esté caliente añadir los ajos y la cebolla y dejar que se poche despacio durante unos cinco minutos.

   Mientras pelar y trocear las patatas tronchándolas. Cuando tengamos pochados los ajos y la cebolla las añadimos a la cazuela y las rehogamos un momento con una cuchara, añadir el vino y dejar que se evapore el alcohol. Añadir agua hasta prácticamente cubrirlas y el perejil troceado. Dejar que se vayan cociendo despacio para que no se deshagan demasiado.   

   Cuando estén tiernas añadimos las almejas, que previamente habremos pasado por el agua para limpiarlas un poco, y las dejamos cocer hasta que veamos que todas las almejas se han abierto.  Añadimos sal si vemos que es necesario.




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Receta de la semana: Pan de semillas

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15.1.12

Crema de lentejas rojas






   La lenteja en general parece ser que es originaría de La India y de allí se extendió rápidamente por el Mediterráneo. Esta llamada roja, no tiene piel y realmente es más bien de color naranja como podéis apreciar en la foto.

   Con las lentejas rojas podemos hacer muchas recetas, una de las más tradicionales de la cocina india es el Dahl, que es una sencilla elaboración de legumbres, creo que muy sabrosa, yo no le he probado, y lleva entre otras cosas leche de coco. Esta receta también la lleva, pero a mi marido no le gusta y por eso lo cambié por nata. Es la primera vez que las guiso y que las como. Me ha gustado muchísimo esta crema y el sabor de estas lentejas, así que prepararé otras cosas con ellas. La he preparado con la Thermomix.

   Según he leído en Gastronomía & Cia,  con la lenteja roja “...podemos hacer todo tipo de sopas, cremas o purés, ensalada de lentejas, albóndigas, hamburguesas, rellenos para vegetales, patés… (sic)”. Al no tener piel parece ser que se digieren mejor.

   No necesitan remojo previo a su cocción y las podemos encontrar en tiendas de dietética y herboristerías.






  • Ingredientes:

4-6 personas
250 gr. de lentejas rojas
400 gr. de tomate natural triturado
200 gr. de leche de coco (Yo puse nata)
500 ml. de caldo de verduras
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de cúrcuma
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra






  • Preparación:

Thermomix:
   Pasar las lentejas por agua con ayuda de un colador. Reservar.
  Preparar el sofrito poniendo 150 gr. de aceite en el vaso de la Thermomix, añadir la cebolla y el ajo troceados. Poner 2 seg. Velocidad 4. A continuación poner 5 minutos, velocidad 1, temperatura Varoma. Añadir las especias, el tomate, la sal y la pimienta, poner 5 minutos, 100º, velocidad 1. Añadir las lentejas y el caldo. Poner 20 minutos, 100º, velocidad 1. Mirar como está de espesa y si la vemos algo líquida la volvemos a poner unos minutos más en temperatura Varoma hasta que esté a nuestro gusto.
   Añadimos la nata, corregiremos de sal, si es necesario, y trituramos. Podemos tomarla a la temperatura que más nos agrade, caliente, templada o fría.

Tradicional:
   Pasar las lentejas por agua con ayuda de un colador. Reservar.
   Picar la cebolla. Rehogarla a fuego suave junto a los dientes de ajo en una cazuela grande con un chorro de aceite de oliva, hasta que esté transparente y blanda (unos 15 minutos).
   Añadir las especias y removerlas un minuto para que suelten su aroma. Añadir el tomate, salpimentar y cocer 5 minutos.
   Añadir las lentejas, la leche de coco y el caldo, y cocer a fuego suave unos 15-20 minutos o hasta que la legumbre esté hecha. Ir añadiendo algo más de agua o caldo si se quedan secas.
   Triturar y, si ha quedado demasiado espesa, añadir caldo o agua. Corregir de sal si es necesario.

Adornar con unas gotitas de aceite y una ramita de perejil.



Fuente: EL Comidista



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Receta de la semana: Melaza de granada

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8.1.12

Solomillo de cerdo Wellington






   El solomillo o lomo Wellington consiste en preparar la pieza de carne cubierta por paté o foie gras, y envuelta dentro de una lámina de hojaldre. Esta pieza de carne puede ser de vaca o de cerdo. Aunque el plato se creó para hacerlo con estas piezas de carne, a veces se usa informalmente el término «Wellington» para describir otros platos en los que la carne se cuece en un hojaldre, siendo las variantes más comunes la salchicha Wellington, el cordero Wellington y el salmón Wellington.

   Podemos preparar con antelación y cocinarlo en el horno en el último momento. Os aseguro que está delicioso y es un plato con muy buena presentación. Se puede acompañar con un puré de patatas, manzana o castañas, el que más nos guste. También le van bien las patatas fritas a la inglesa. Se puede acompañar de una salsa que nos guste, como por ejemplo una chutney, yo lo acompañé con chutney de higos. Lo he puesto para comer el día de Navidad.

   Los dos solomillos de cerdo pueden dar para seis u ocho comensales, dependiendo de lo que hayamos tomado de primer plato o del apetito de los mismos. También del tamaño.



  • Ingredientes:

2 solomillos de cerdo ibérico
2 láminas de hojaldre
2 latas de foie gras ibérico
300 gr. de champiñones
1 huevo
1 diente de ajo
Pimienta negra
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Chutney de higos (Podéis ver la receta pinchando en el nombre)






  • Preparación:

   Lavar, secar y laminar los champiñones. Poner en una sartén aceite y calentar, añadir el ajo y freír sin que se llegue a dorar, añadir los champiñones, la sal y dejar hasta que estén hechos. Reservar.
Salpimentar los solomillos. Ponemos una sartén con un poco de aceite y ponemos los solomillos a sellar dorándolos por todas partes.

   Estiramos una de las láminas de hojaldre, y cortamos los bordes laterales para dejar el hojaldre con forma cuadrada. Untar una de las latas de foie en el centro del hojaldre, y colocamos encima del foie la mitad de los champiñones, aplastando un poco para se peguen al foie. Colocar encima el solomillo y envolver como si hiciéramos un paquete. Pinchamos el hojaldre con un tenedor, o un palillo, por varias partes.Cortamos los trozos que hemos quitado al hojaldre en tiras para adornarlo, y mojándonos las manos con agua cerramos bien las uniones del hojaldre para que no se separen al hornearlo. Ponemos en la bandeja de horno sobre papel sulfurizado. Batimos un huevo y pincelamos por encima.






   Seguimos la misma técnica con el otro solomillo. Si los vamos a cocinar a continuación habremos recalentado el horno a 220º.

   Metemos los hojaldres con el solomillo a hornear, con calor arriba y abajo, durante unos 30 minutos, o hasta que el hojaldre esté dorado, depende de cada horno. Lo sacamos y lo dejamos templar un poco, sirviéndolo a continuación acompañado por el puré que hayamos elegido y el chutney de higos.








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Receta de la semana: Tarta negra de Navidad

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18.12.11

Triángulos de pasta philo rellenos de pollo y bechamel y premios

 




   Hace tiempo que tenía ganas de preparar en casa alguna cosa con pasta philo, pues aunque he tomado cosas con ella, nunca las había preparado en casa. Es una masa un poco delicada que hay que tratar con cuidado pues se rompe con facilidad.
   Podemos darle forma de triángulo, como en este caso, o también hacer bolsitas o poner las capas en flaneras. Puede ser un aperitivo perfecto para estos días de Navidad.

   La pasta filo o masa filo, toma su nombre del griego  phyllo, que significa hoja, y que se caracteriza por ser muy delgada.  Se conoció por su empleo en la gastronomía de Medio Oriente, del Magreb, de Turquía y de los Balcanes. Se usa a menudo en finas capas superpuestas, que recuerdan a un hojaldre aunque su elaboración sea muy distinta. Tiene múltiples usos: frita después de ser doblada o enrollada sobre un relleno, al horno, cocida mezclada con otros ingredientes, o asada en una plancha. Sirve para elaborar muchos postres, como el Baklava, así como comidas saladas como los briks.

  • Ingredientes:

(las cantidades dependen de los comensales)
Pasta philo
Restos de pollo asado o cocido
Champiñones
Bechamel
Cebolla
Pimienta negra
Albahaca
Orégano
Tomillo
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Mantequilla o aceite para untar





  • Preparación:


   Preparar la bechamel y reservar. Trocear los restos de pollo, reservar. Poner en una sartén aceite a calentar, trocear la cebolla, añadir y pochar. Añadir el pollo troceado, los champiñones lavados, laminados y troceados, la pimienta, la albahaca, el orégano, el tomillo y el perejil, todo bien troceado, y dejar hacer todo junto unos minutos. Añadir la bechamel y dejar hacer todo junto un par de minutos a fuego suave. Reservar tapado.

   Separar las laminas de pasta philo, ir cortando por la mitad a lo largo, luego otra vez por la mitad a lo largo. Pintar con aceite o mantequilla una de las láminas que hemos cortado, poner encima otra lámina, untar de nuevo, poner otra lámina y untar, colocar la última lámina. Total 4 láminas para cada triángulo. Poner un poco del relleno en la parte más cercana a nosotros e ir doblando dándole forma de triangulo. Ir colocándolos en una bandeja de horno a la que habremos cubierto con papel de hornear.

   Poner a calentar el horno, con calor arriba y abajo, a 200º. Cuando tengamos todos los triángulos preparados, introducimos la bandeja en el horno y dejamos hasta que estén dorados, unos 12 a 15 minutos, depende de cada horno.

   Servir como aperitivo, o si los hacemos más grandes podemos tomarlos acompañados de ensalada.



   Esta semana he recibido dos premios de dos blogs amigos, estupendos, con unas rectas buenísimas y supongo que la mayoría conoceréis. Si no es así os invito a visitarlos. Yo, como no quiero elegir entre los blogs que sigo y me siguen, no sabría por cual decidirme, los dejo aquí para aquellos que quieran los lleven a sus cocinas.

   Este premio me lo ha entregado Trini Altea, del blog La cocina de Trini Altea.  Permio Indalo de plata por tener más de doscientos seguidores.






Y este premio me lo ha entregado Rosa, del blog Una rosa en la cocina.








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Receta de la semana: Pan de torrijas casero

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