Coliflor guisada con níscalos





Esta receta la he visto en el blog de Carlos Dube "Mercado Calabajío", y he de decir que me ha gustado muchísimo. A mi como más me gusta la coliflor es rebozada, yo la pongo bastante con salsa, pero de esta manera me ha parecido todavía más rica. Ahora hay que aprovechar que estamos en otoño y en época de setas.

Este plato de coliflor es para la mesa de la campaña: "7.000 millones de personas de Intermón Oxfan, para que el único hambre que exista sea el hambre de justicia". Se trata de que personas que, sentadas a una mesa, donando la cantidad simbólica de dos euros, permitan que un niño coma durante una semana.

Parece mentira que haya personas en el mundo que pasen hambre, pero todavía parece mucho peor que afecte a los niños. Desgraciadamente la crisis también afecta a las ONG y su labor se está viendo seriamente afectada, por eso debemos ayudar dentro de nuestras posibilidades.
 Recibí un correo de Intermon Oxfan para que me sumara a esta campaña y sin dudarlo me decidí a colaborar para que la única hambre que exista en el mundo sea el hambre de justicia. Esta receta de hoy es por y para ellos.





  • Ingredientes:
1 coliflor de 1 kilo y medio
500 gr. de níscalos o rovellons
2 cebollas
1 litro de caldo de ave o de verduras
1 litro de agua extra
15 gr. de piñones (Yo no puse)
3-4 dientes de ajo
Harina para rebozar
Unas ramitas de perejil
2-3 huevos
Pimienta
Sal
Aceite de oliva virgen extra






  • Preparación:
Lo primero que haremos es trocear la coliflor. Lavamos los ramilletes muy bien bajo el agua y los ponemos a cocer en una cazuela con agua y sal durante 12-15 minutos, no hay que cocerlos del todo, hay que dejarlos al dente. Yo lo hice en el recipiente Varoma del Thermomix unos 25 minutos. Lo mejor es pinchar la coliflor para ver que está en su punto. Cuando este cocida dejamos escurrir.

Mientras se hace la coliflor, podemos ir limpiando los níscalos, para ello, les retiramos con un cuchillo las partes pochas. En este caso como las setas son para guisar, podemos lavarlas bajo el grifo sin problema y luego secarlas bien. Una vez listos reservamos.

Ponemos cuatro cucharadas de aceite de oliva en una cazuela. Picamos la cebolla en brunoise y dejamos pochar. Añadimos los níscalos rehogándolos un par de minutos dándoles vueltas de vez en cuando.

Mientras podemos ir picando el perejil fresco. Y picamos muy menudo el ajo o lo trituramos. También podemos majarlo en el mortero. Echamos ambos ingredientes al rehogado y removeremos. Salpimentaremos.
 Cubrimos ahora con el agua y el caldo lo justo y salamos. Dejamos cocer los níscalos unos 40 minutos a fuego suave o hasta que estén tiernos.

En cazuela aparte, tostaremos los piñones (el tostado es opcional). Y una vez tostados los batimos junto con un poco más de agua o caldo. Reservamos esta picada o salsa para justo antes de acabar.

Mientras siguen cociendo los níscalos, vamos rebozando la coliflor enharinando cada ramillete y pasándolos muy bien por huevo y friéndolos en una sartén a fuego medio hasta que doren. Dejándolos una vez fritos sobre papel absorbente.

Una vez hemos terminado, echaremos la picada en la cocción de los níscalos, removemos, volvemos a probar de sal y añadimos la coliflor rebozada. Si faltara líquido echar agua o mejor caldo hasta cubrir, mover bien la cazuela y volver a probar el punto de sal.

Dejaremos cocer la misma unos 15 minutos más o hasta que la coliflor esté muy tierna. Está muy bueno de un día para otro.