Endivias gratinadas





Las endibias son uno de esos vegetales que se pueden consumir crudos sin ningún inconveniente. Pero también resisten la cocción. Son muy versátiles, algo amargas pero suaves en su sabor y se pueden tomar crudas en ensaladas y como crudités, como guarnición, al horno, asadas o a la parrilla. e incorporándolas a algún guiso. Tienen pocas calorías y son ricas en fibra, vitaminas y minerales. Pertenece a la misma familia que la escarola y la achicoria.

Esta es la forma que más gusta de tomar las endivias. Quizá sea porque me encantan todos los platos que tienen bechamel, me gusta mucho.



  • Ingredientes:
1 o 2 endivias por persona
1 loncha de jamón york por endivia
1 loncha de queso por endivia
Bechamel
Agua
Sal
Mantequilla
Queso rallado





  • Preparación:
En primer lugar, lavamos las endivias al chorro de agua fría, si las dejamos en agua amargan más. Ponemos agua con sal que cubra las endivias, y al mismo tiempo ponemos otra cazuela con agua y sal. Cuando las endivias empiecen a cocer a borbotones, con una espumadera las vamos sacando a la otra cazuela, que debe estar con el agua hirviendo, y las dejamos cocer hasta que estén tiernas. Según Simone Ortega es la forma de que no amarguen. También se pueden cocer sin cambiarlas de agua.

Una vez cocidas las sacamos del agua a un escurridor, y las dejamos bastante rato hasta que suelten toda el agua que les sobra. Yo además las estrujo un poco con los dedos. Cuanto menos agua quede mejor, así no la soltaran cuando las terminemos de hacer en el horno.

Vamos envolviendo las endivias, de una en una, en la loncha de queso primero y luego en la de jamón. Las vamos colocando en una fuente para horno. Añadimos la bechamel y unos trocitos de mantequilla por encima y espolvoreamos con el queso rallado. Encendemos el gratinador del horno, y cuando esté caliente, las metemos en el horno y las dejamos hasta que veamos que la capa superior adquiere el tono que sea de nuestro agrado.