Sardinas en aceite





La receta de las sardinas en aceite la vi hace tiempo en el blog de Dolita "Las recetas de mis amigas", y en ese momento decidí que tenía que probarlas, me pareció que tenían una pinta estupenda. Y así fue, quedan buenísimas, mucho más ricas. Lo único es que, como digo en la receta, hay que quitarles la espina para comerlas y dejarlas varios días en el frigorífico antes de comerlas, están mejor.

Se preparan en un momento, y si tenéis un/a pescadero/ra que os las de ya limpias mejor que mejor, menos trabajo. Os aconsejo que si os gustan os animéis a prepararlas. Lo próximo que pruebe serán los mejillones.


  • Ingredientes:
1/2 kg. de sardinas frescas
Aceite de oliva virgen (Mejor si es arbequina)
Pimienta en grano
Un poco de vinagre (Unas gotitas) o 2 ò 3 rodajas de limón
3 ó 4 dientes de ajo
Sal











  • Preparación:
Limpiamos bien las sardinas y les quitamos la cabeza, las aletas dorsales, las escamas y la cola.(Yo la dejé) Salamos con bastante moderación.

En una cacerola antiadherente colocamos las sardinas, los ajos en láminas gruesas, los granos de pimienta, un poquito de vinagre o dos o tres rodajas finas de limón. Cubrimos de aceite de oliva y las ponemos a cocer a temperatura media hasta que veamos que salen burbujas. En ese momento, bajamos la temperatura hasta casi al mínimo. Nunca debe calentarse demasiado, así que debemos estar pendientes de ellas para subir y bajar la temperatura y se hagan prácticamente con el calor del aceite. Dejaremos así durante al menos tres cuartos de hora, dependiendo de lo grandes que sean las sardinas.







Retiramos y dejamos reposar hasta que se enfríen totalmente y entonces las colocaremos en un recipiente con tapa, preferiblemente de cristal. Meter en el frigorífico y usar a nuestro gusto. Están mucho mejor si dejamos pasar unos días, estaban mejor a partir del 6º día.

La espina hay que quitarla para comerlas, no quedan como las que compramos en lata. Pero están mucho más ricas.