Crema de calabaza






Las cremas me encantan, de lo que sea. Además son fáciles de preparar, se pueden elaborar con multitud de ingredientes y se pueden tomar calientes, templadas o frías, dependiendo del tiempo, o de cómo a nosotros nos agraden más.

La crema de calabaza es deliciosa, y puede ser el ingrediente principal y casi único, o podemos añadirle otros. Podéis ver esta otra receta con calabaza que tengo en el blog “Crema de calabaza, calabacín y puerros al queso”.

La calabaza pertenece a la familia de las curcubitáceas, familia a la que también pertenecen la sandía, el melón, el pepino o el calabacín, por ejemplo. Su origen está en Asia Menor, de allí paso a América Central y de allí vino a Europa introducida por los españoles en el siglo XV.



  • Ingredientes:
1 kg. de calabaza
6 quesitos (pueden ser light)
2 pastillas de caldo de ave
Agua
Aceite de oliva virgen extra






  • Preparación:

Pelar y trocear la calabaza, poner en una cazuela y añadir agua justo hasta que cubra la calabaza, un chorro de aceite y las dos pastillas de caldo. Cocer hasta que la calabaza esté tierna. Quitar del fuego, añadir los quesitos y triturar.

Servir caliente, del tiempo o fría, como más nos apetezca. Se puede acompañar de picatostes, o adornar con perejil picado o queso rallado.